miércoles, 14 de diciembre de 2011

Mardulce Magazine



Para entrar a la revista, cliquear aquí: www.mardulceeditora.com.ar/magazine

miércoles, 23 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nueva antología



Cuentos de Selva Almada, Clara Anich, Javier Sinay, Patricia Suarez, Fernanda Nicolini, Pía Bouzas, Alejandra Zina, Lionel Giacometto, Celia Dosio, Julián Gorodischer, Emanuel Alegre, Tito Arrúa, Antonela de Alva y Juan Guinot.

Viernes 18 de noviembre en La libre [Bolívar 646], 19.00

Lecturas + vino + empanadas

Precio promocional del libro $35

jueves, 10 de noviembre de 2011

Noche de los museos



La Paternal Espacio Proyecto

Sábado 12 de noviembre, a partir de las 20

Leen:

Selva Almada

Sebastián Pandolfelli

Hernán Lucas

Además...

muestras de artistas plásticos, música, performances

[Espinosa y Álvarez Jonte]

Entrada gratis

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Prólogo al libro de Jorge Hardmeier



Los relatos de Arquitectura antigua son una rara avis en el horizonte de la llamada NNA o nueva narrativa argentina: historias donde la anécdota, lo que sucede, el qué importa poco y lo que en realidad tiene peso y densidad es cómo pasa lo que pasa. Esto se logra a partir de escenarios cuidadosa y hasta obsesivamente descriptos, y de atmósferas extrañas –extrañadas- que envuelven a los personajes, los desaparecen, los reaparecen. Diría que en la mayoría de los relatos los personajes son tan solo una circunstancia que se nombra genéricamente –el hombre o la mujer- o echando mano de una letra, de cualquiera, caprichosamente; una circunstancia o la simple excusa para tejer alrededor de ellos todo lo demás, un capullo intrincado que oculta el pequeño corazón de cada relato.
En uno –que me recordó a los cuentos japoneses de fantasmas-, el narrador repite varias veces a lo largo de la historia: “Lo que puede ser mostrado, no puede ser dicho”, y esta frase o esta idea, en cierto modo, atraviesa todo el libro: se muestra para no decir, se muestra algo para ocultar otra cosa y es el lector quien debe reponer lo que falta, descubrir lo que se esconde.
Y en estos tiempos en los que los lectores engordamos de tanta literatura pre-cocida, se agradece que nos pongan en movimiento y nos hagan trabajar un poco.


Selva Almada

domingo, 2 de octubre de 2011

Feria del libro



Viernes 7 de octubre, de 17 a 20: Taller de lectura y escritura. Tu vida también puede ser literatura: el relato autobiográfico. Coordinado por Selva Almada.

Sábado 8 de octubre, a las 21: Mesa de lectura. Invitados especiales Fabián Casas, Elder Silva, Selva Almada y Fernando Callero.


sábado, 1 de octubre de 2011

Inscripción abierta


Octubre Noviembre Diciembre 3 meses 3 para terminar esa novela, empezar aquel proyecto que tenés hace mucho en la cabeza o aflojar la muñeca y despuntar el vicio de la escritura/2 grupos 2: Miércoles de 19 a 21 o Jueves de 16 a 18 en la Librería Aquilea [Corrientes 2008]

jueves, 22 de septiembre de 2011

Por fin la primavera



Ciclo Carne Argentina Colección Primavera

Natalia Litvinova Marcos Zimmermann

Oscar Fariña Raúl Escari

Jueves 29 de septiembre, 21.00

Bar de La Tribu [Lambaré 873]

Entrada gratis

sábado, 20 de agosto de 2011

Revista Cuatro cuentos


Cuatrocuentos #14
Con textos de Ramón Cote Baraibar (Colombia), Selva Almada (Argentina), Norberto José Olivar (Venezuela) y Juan Patricio Lombera (México). Además, Elsa Drucaroff recomienda Ruda macho, de Enzo Maqueira (Argentina).





El llamado, de Selva Almada


Era una mañana soleada. Aunque ya había comenzado el invierno, la temperatura era agradable, todavía otoñal.
Lidia Viel tomaba un café negro sentada a la mesita de la cocina. Desde allí, por el gran ventanal que daba al jardín, observaba al muchacho que cortaba el césped. Él y su hermano hacían trabajos de jardinería en el barrio. Lidia Viel los llamaba una o dos veces al mes, dependiendo de la estación. En el verano venían hasta tres o cuatro veces en un mes porque también se ocupaban de mantener la pileta. Casi siempre venía este, Juan, y cuando no podía lo reemplazaba el hermano. Lidia lo prefería a Juan. El otro le daba la impresión de estar siempre apurado y algunas veces dejaba cosas a medias. (Completo aquí.)




sábado, 6 de agosto de 2011

Lo que leí [7°Argentino de Literatura]

“Llegó sofocada y corriendo.
Vestía un modelo de tarde de un gris muy claro. Era un traje abotonado de arriba abajo, con solapitas y cuello camisero. Un cinturón del mismo color, muy estrecho, anudado a la cintura con un simple nudo. Calzaba altos zapatos. En torno a la garganta lucía un pañuelo de seda natural, verde y negro, formando un conjunto muy fino con el resto de su indumentaria.
Llegó un poco jadeante como si hubiese corrido mucho. Llevaba el cabello rojizo muy corto, peinado sencillamente, formando una melenita, con las patillas saliendo hacia la mejilla y un mechón de pelo sobre la frente. Los ojos tan verdes. Aquella boca suya que sabía a beso. Aquel palpitar de su pecho… Todo en ella denotaba la gran emotividad que sentía y no podía reprimir en aquel instante.”
A los siete años, tumbada en mi cama a la hora de la siesta y apretando el librito ajado y amarillento, canjeado en el quiosco de revistas, yo soñaba con ser como esta o cualquiera de las muchachas de Corín Tellado.
A mi madre le encantaban sus novelas así que siempre había dos o tres dando vueltas por la casa hasta que iba al canje y traía otras dos o tres, igualmente ajadas y maltrechas, con argumentos parecidos, pero tan fascinantes para mí: vestidos de gasa, cócteles en parques con piscina, bocaditos de salmón, besos fogosos, hombres que cuando sonreían enseñaban “un poco los dientes de lobezno hambriento”, hombres “crueles y despiadados”, que “calaban hondo”. Ella me permitía leerlas; en realidad, nunca me prohibió leer tal o cual cosa, y además me había contado que cuando era adolescente el abuelo Antonio –que murió cuando yo era muy chica- no la dejaba leer ese tipo de libros y que ella lo hacía a escondidas. Su anécdota, entonces, le agregaba un plus: estaba compartiendo con mi madre una especie de travesura.
Nota completa click!

miércoles, 27 de julio de 2011

Revista Debate

Recuerdos de provincias
Por Hernán Ronsino
Llegan de diversas provincias a los mejores sellos editoriales de aquí y de España, sus historias transcurren en sus pueblos y escriben con voz y acento propio: la nueva literatura argentina, con Ricardo Romero, Hernán Arias, Selva Almada y Carlos Busqued, trae una promesa de renovación interior. Nota completa aquí.

domingo, 24 de julio de 2011

Carne de chancho

Enrique Raab por María Moreno Carlos Correas por Ioshua, Emiliano Jelicié y Pablo Klappenbach Néstor Perlongher por Osvaldo Baigorria y María Inés Aldaburu Jueves 28 de julio, 21.00Bar de la Tribu [Lambaré 873]Entrada gratis.

viernes, 24 de junio de 2011

Prórroga



Tenés tiempo de participar con tu cuento hasta el 30 de junio!

Bases aquí.

domingo, 22 de mayo de 2011

Colección Invierno

jueves 26 de mayo a las 21.00 en el bar de la tribu, ciclo carne argentina presenta su colección invierno: hernán lucas rudy astudilla guillermo piro diego rojas entrada gratis

martes, 10 de mayo de 2011

En Monitor Interior charlando sobre el caso Sara Mundin

monitor interior: Asesinatos irresueltos y literatura: "La escritora Selva Almada (Buenos Aires) junto a Mary Amaya y Mónica Fornero, miembros de Verdad Real y Justicia para Todos. Misterios y mue..."

martes, 12 de abril de 2011

Talleres en Paraná

En mayo comienzan los talleres coordinados por la escritora Selva Almada. Este año con tres propuestas diferentes: el Taller de Escritura dirigido a aquellos que tienen ganas de empezar a formarse en el oficio de escribir, aflojar la muñeca, ejercitarse: se trabaja con consignas disparadoras; el Taller de Lectura, que propone leer, analizar y comentar a los escritores norteamericanos más relevantes del siglo XX; y la Clínica de Narrativa, orientada a quienes quieran trabajar en la corrección y reescritura de obras en proceso (novela o serie de cuentos). Las tres propuestas tienen una duración de cuatro meses (de mayo a agosto) y una frecuencia de dos clases mensuales.

domingo, 10 de abril de 2011

Editoriales independientes


El viernes 15 de abril, a las 21, vamos a estar presentando el proyecto La Compañía, en el marco de las jornadas de editoriales independientes organizadas por Articular, en la Casa de la Cultura de Paraná (ER).

Vamos a hablar del proyecto y a amenizar la velada con lecturas, proyección de videos y la música en vivo de Millán & Pandolfelli.

lunes, 14 de marzo de 2011

Dos propuestas dos


Clínica de narrativa, los martes de 19 a 21

Taller de escritura, los miércoles de 19 a 21

jueves, 10 de marzo de 2011

Casualidad

De las cuatro manzanas de las calles 28 y 51, tres son terrenos baldíos y sobre la cuarta se levanta un barrio de viviendas del gobierno. Al mediodía estaba en esa intersección de calles -una de tierra, la otra de un asfalto desvaído-, sacando unas fotos. A mi espalda, una mujer me dice:

-Sáquele, sáquele y que las vea el gobernador, que vea cómo nos tienen acá con ese basural lleno de moscas.

Me doy vuelta. Es una mujer joven y lleva una bicicleta de tiro, está por entrar a la casa de la esquina.

-Buen día... una pregunta, acá es dónde apareció el cuerpo de la chica Quevedo?

-No, no. Ahí tiraron el torso de la Maira Tévez, el año pasado. No, a la chica Quevedo la tiraron ahí enfrente-, responde y me señala otro baldío, podría decirse, un poco más amable, sin basura, sólo pastizales y algunos árboles achaparrados.

-Vos vivías acá en esa época?

-No, acá no había nada... me mudé después, cuando hicieron el barrio. Pero fue ahí. Mi marido fue uno de los que la encontró. Mi suegra siempre cuenta esa historia.

-Y él está ahora?

-Sí, está adentro con la nena... Espérese que le pregunto si quiere hablar con usted.

Mientras, voy al auto a buscar el grabador... acalorada y confundida con mi repentina buena suerte.

La mujer me hace pasar a la casa, pequeña, modesta, ordenada. Un hombre de unos 40 años le está dando de comer a una nena de 3. Le explico por qué estoy ahí. Él me dice que bueno, pero que no quiere problemas, que ya bastantes tuvo en aquellos años.

Y me cuenta la historia que es breve y sencilla: él y un amigo, adolescentes, estaban abriendo la boca en la represa, pescando a garrotazos nomás, cuando, de repente, medio escondido abajo de un árbol, vieron el cuerpo. Se pegaron el susto de sus vidas y salieron corriendo a buscar a un mayor para contarle lo que habían visto. El adulto llamó a la policía, etcétera.

Les agradezco y cuando estoy abriendo la puerta la mujer me vuelve a hablar del tema del basurero y las moscas:

-Acá a la tarde no podés sentarte ni a tomar un mate afuera de las moscas que hay...

Me quedo pensando en este hombre: 20 años después de lo que seguramente fue el hallazgo más tremendo de su vida, se anota en un plan de viviendas y, por sorteo, le toca una casa justo enfrente de donde encontró a la chica muerta. Y, por si fuera poco levantarse todos los días con vista a la antigua represa, unos años después, también enfrente de su casa, aparece un pedazo de otra chica.

jueves, 3 de marzo de 2011

Gitanas

Estoy en la plaza de Sáenz Peña, a las 3 de la tarde, corriéndome de banco a cada rato para agarrar las pocas hilachas de sombra de los árboles, leyendo un diario viejo y un librito que se llama 25 crímenes de la crónica policial saenzpeñense, del historiador Raúl López... un rato el diario, un rato el libro. Matando el tiempo muerto de la siesta. Envidiando a los durmientes en sus camas, con sus ventiladores o aires acondicionados, adentro de las casas con las puertas y las ventanas cerradas a cal y canto... como los bares: ni un sol bar abierto a estas horas.

Entonces, bajo la luz uniforme de una esquina, explota el color: dos gitanas gordas, de pelo largo, pañuelos, caravanas, pulseras, anillos, dientes, todo de oro. Me ven y se vienen como moscas a la miel.

-¿Te leo la suerte?

-No.

-¡Qué lindos ojos tenés! (La lisonja.)

¿De qué parte del pueblo sos?

-No soy de acá.

-Eso se nota. (¿Otra lisonja o qué?)

-Dejame que te lea la suerte.

-No.

-¿Sos evangelia? (La desconfianza o la burla.)

-No. Pero no me gusta que me lean las manos.

-Entonces comprame unas agujas.

-Bueno.

-Dame la mano que te la leo como amiga. (¿Que querrá decir "como amiga"? ¿Que sólo va a decirme cosas buenas?)

Agarro el paquete de agujas -la vieja canastita de cartón- y meto las manos debajo de las piernas para que no vaya a leérmelas de prepo.

-Dame que te leo la suerte de amiga.

-No. No quiero.

Masculla algo mirándome torcido y se van las dos. (¿Me habrá echado una maldición?)

Supongo que tendré que esperar un tiempo para saberlo. Por lo pronto ya tengo bastante infortunio con tener que esperar dos horas más en esta plaza donde hasta las ánimas se fueron a dormir la siesta.

jueves, 10 de febrero de 2011

Conversación

Hace un par de días hablé por primera vez con Yogui Quevedo, el hermano de María Luisa, la chica asesinada en Saenz Peña (Chaco), el 8 de diciembre de 1983. Hablamos por teléfono. Lo llamé a un número de celular.

Acá hacía unos 27° y allá cerca de 40°. Me hablaba desde afuera de la casa, supongo que estaba en la vereda, por eso a veces la comunicación -de por sí baja- se perdía o se interrumpía porque Yogui saludaba a una vecina o a un conocido que pasaba por la calle.

Es un hombre amable, de unos 50 años según mis cuentas. Pese a su amabilidad, Yogui no parece sumiso, al contrario: se nota que es un tipo que no se calla nada, que no se cansa de pelear contra la justicia... en realidad, contra la injusticia, contra los jueces que nunca movieron un dedo para aclarar el asesinato de María Luisa.

Tenemos mucho para conversar, me dice. Y yo le creo y espero el momento de estar frente a frente, bajo el sol abrasador del Chaco.

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lunes, 24 de enero de 2011

Pueblo chico

Estoy investigando tres casos de femicidio adolescente en la década del 80. La idea es escribir las crónicas de estos asesinatos que nunca fueron resueltos. Los tres ocurrieron en el interior del país, en pueblos pequeños que de pronto se encontraron con el horror del crimen. No es que en los pueblos nunca haya asesinatos; al contrario, son comunes las muertes en peleas de bar o los ajustes de cuentas. Pero en estos casos el culpable se encuentra rápido.

Estas chicas -María Luisa, Andrea y Sara- fueron asesinadas hace más de 20 años y sus muertes siguen impunes.

María Luisa estuvo desaparecida un par de días y la encontraron violada y asesinada en una zanja; Sara estuvo desaparecida casi un año y de ella solo aparecieron sus huesos en el río Calamuchita; Andrea apareció muerta en su cama con una puñalada en el corazón. Nadie preso por estos asesinatos.

¿Cómo se vive en un sitio donde todos nos conocemos con la sospecha de que uno de nosotros es un asesino?

miércoles, 19 de enero de 2011

En la tele


Desde el Sur
por Canal Encuentro, este miércoles a las 22:30
El futuro llegó hace rato
con Leonardo Oyola, Selva Almada, Mariana Enríquez y Ariel Magnus

Sinopsis
200 años de literatura argentina: de Borges a Arlt, de Juan José Saer a Esteban Echeverría, entre otros destacados escritores, revisados por autores jóvenes contemporáneos que recién comienzan a hacerse un nombre entre los grandes de la literatura nacional. El ciclo desarrolla el contexto histórico de cada escritor, a partir de material de archivo que recorre desde 1810 hasta la actualidad. En cada episodio se destina un bloque a un escritor maldito, alguien que va a contramano del paradigma dominante en la época.
Repeticiones:
Miércoles: 04:00
Jueves: 17:30
Viernes: 06:30
Sábados: 19:30
Domingos: 05:00 / 08:30